jueves 8 de mayo de 2008

Québec: francos y anglos

Estuve la semana pasada en Montréal para participar en el CEDELEQ III (Tercer Coloquio sobre la Enseñanza del Español Lengua Extranjera en Québec). Desde mis 20 años, cuando trabajaba en política lingüística para el gobierno autónomo catalán, Québec fue un lugar mítico, en el que se desarrollaban las políticas lingüísticas más importantes de defensa de la lengua minorizada francesa ante el colonialismo inglés, se hacían las investigaciones pioneras sobre bilingüismo y adquisición de lenguas o se desarrollaban algunos de los conceptos fundamentales de la sociolingüística (diglosia, contacto de lenguas, normalización lingüística, gestión lingüística, terminología, etc.). Sin duda, fue una satisfacción personal y académica poder conocer el país y participar finalmente en su vida académica.

Lo primero que me sorprendió fue la división universitaria en dos mundos: el franco, de cultura i lengua francófona, y el anglo, de cultura i lengua inglesa. Del lado franco está la Université de Montréal, la UQÀM (Université du Québec à Montréal) o la Université Laval, originalmente vinculada con el seminario de Laval, en la ciudad de Québec; del lado anglo, está McGill University y Concordia (Université / University), donde se celebraba el evento (y es posible que se me escapen otras universidades...). Cada grupo desarrolla los estudios desde su perspectiva y, aunque me imagino que incorporarán materias de la otra lengua y cultura, ofrecen una formación enfocada esencialmente desde la cultura franca o anglosajona correspondiente.

Un ejemplo paradigmático era el organizador del evento, un chilango mexicano encantador, profesor de ELE, que había llegado a Montréal siguiendo a un hermano mellizo suyo, hace muchos años. Su hermano empezó estudios en una universidad de cultura franca, mientras que él los inició en otra de cultura anglo... y hoy sus vidas, sus puntos de vista y sus identidades son totalmente opuestas... Si bien me aclaró que no eran mellizos univitelinos y que tampoco se parecían físicamente de pequeños ni al llegar a Québec.

En las calles de Montréal, lo franco y lo anglo se mezclan de manera interesante con lo 'étnico', como lo denominan los autóctonos, que es un curioso adjetivo que incluye a toda la población -y a sus formas culturales- que procede de otras partes del mundo. Y conviene no olvidar que tanto francos como anglos llegaron durante el siglo XVII o poco antes (este año se celebra el 400 aniversario de la fundación de la ciudad de Québec): a su llegada había 11 naciones precolombinas, con sus lenguas y culturas propias, que hoy viven en reservas especiales, si no se han mezclado con la población urbana (resulta imprescindible visitar la exposición permanente Nous, les Premières Nations, en el Museo de la Civilización de la ciudad de Québec, un joya).